Recientemente, la empresa tecnológica PettiChat, con sede en Hangzhou, presentó un innovador traductor para mascotas que está captando la atención del público. El dispositivo, que se coloca en el collar del animal, convierte ladridos y maullidos en texto y sincroniza las conversaciones en la aplicación móvil.
Según la compañía, el traductor de PettiChat se apoya en el modelo de lenguaje a gran escala Tongyi Qianwen de Alibaba Cloud y en un motor de traducción animal propio, entrenado con millones de muestras de huellas vocales de mascotas. Esto le permite reconocer e interpretar vocalizaciones, estados emocionales y lenguaje corporal.
A diferencia de las aplicaciones lúdicas de traducción, PettiChat afirma haber acumulado millones de datos de patrones vocales de perros y gatos. En los escenarios emocionales más comunes, validados por especialistas en comportamiento animal, alcanza una precisión de hasta el 94,6%.
El dispositivo incorpora capacidad de aprendizaje autónomo. Sin necesidad de configuraciones complejas, se adapta progresivamente al “acento” y a las expresiones emocionales únicas de cada mascota.
Con un peso de apenas 27 gramos, más liviano que un par de AirPods, el traductor resulta cómodo incluso para razas pequeñas y gatos.
Con la rápida implementación de grandes modelos de IA, los dispositivos inteligentes para mascotas están expandiéndose desde la alimentación y el monitoreo de salud hacia la interpretación emocional y la “traducción del lenguaje”. Para los tutores, la gran incógnita será si estos aparatos realmente logran entender a sus compañeros peludos.






