
En un nuevo avance para la infraestructura espacial china, el conglomerado de satélites Qianfan sumó esta semana una flotilla adicional a su creciente red en órbita baja. El lanzamiento se produjo durante la noche del sábado 17 de mayo, exactamente a las 22:42 hora local, utilizando un cohete portador Larga Marcha 8 desde el Centro de Lanzamiento Espacial Comercial de Hainan.
La operación se desarrolló según lo previsto. Los satélites, que constituyen el noveno grupo de la constelación, se separaron del cohete y alcanzaron la trayectoria programada sin novedades. Con esta incorporación, la megaconstelación alcanza un total de 162 unidades activas en el espacio, acelerando así su hoja de ruta hacia una cobertura global que aspira a superar los diez mil nodos para el año 2030.
El proyecto, también conocido como G60 Starlink, representa un sistema de internet satelital de banda ancha independiente y de concepción nacional. La iniciativa está liderada desde el distrito de Songjiang en Shanghái y cuenta con la participación de múltiples socios de capital, siendo la entidad ejecutora principal Shanghai Spacecom Satellite Technology. La arquitectura del sistema se basa en satélites de comunicación de alto rendimiento con diseño plano, concebidos para ofrecer un servicio seguro y de calidad a escala planetaria.

La ubicación de estos dispositivos en órbita terrestre baja, una franja que se sitúa entre los 160 y los 2000 kilómetros de altitud, no es casual. Esta proximidad a la superficie permite reducir drásticamente la latencia y la pérdida de señal en comparación con los satélites geoestacionarios tradicionales, lo que los convierte en la plataforma idónea para aplicaciones de comunicación en tiempo real. El objetivo final de la constelación Qianfan es tejer una red capaz de ofrecer conectividad de banda ancha en cualquier punto del planeta, con especial atención a la cobertura directa para teléfonos móviles, la comunicación en zonas remotas sin infraestructura terrestre, la respuesta ante emergencias y la interconexión masiva de dispositivos a través de redes de banda estrecha.




