
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició en la noche del 12 de mayo (hora local) un viaje oficial hacia China. Antes del despegue, declaró que ambas naciones mantienen una cooperación amplia y profunda, y expresó su confianza en que se producirán resultados positivos.
Fuentes cercanas a la comitiva confirmaron que el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, se incorporó como miembro adicional de último momento a la delegación empresarial que acompaña al mandatario. La noticia tomó por sorpresa al entorno tecnológico y político, dado que Huang no aparecía en la lista oficial de líderes invitados.

Durante una escala técnica en Alaska, una periodista acreditada en la Casa Blanca observó a Jensen Huang abordando el Air Force One. El momento fue difundido a través de sus redes sociales y rápidamente generó expectación sobre el papel que podría jugar el ejecutivo en las conversaciones bilaterales.



El gobierno estadounidense había hecho pública el 11 de mayo la relación de 16 representantes empresariales que viajarían con Trump. En esa nómina figuraban personalidades como Elon Musk y Tim Cook, abarcando sectores que van desde la tecnología hasta la agricultura, las finanzas y la aeronáutica. Sin embargo, ninguna de las versiones previas incluía al máximo responsable de Nvidia, la compañía líder mundial en chips para inteligencia artificial.
La presencia repentina de Huang en la misión comercial sugiere un interés estratégico en abordar asuntos vinculados a semiconductores y cooperación tecnológica con el mercado chino, uno de los más relevantes para la industria. Analistas consideran que su inclusión podría estar relacionada con la necesidad de mantener canales de diálogo abiertos en un momento de tensiones geopolíticas por el suministro de componentes avanzados.





