El 17 de mayo, los robots humanoides desarrollados por Honor, bautizados como Shandian y Yuanqizai, llegaron a la Universidad de Nanjing para participar en las actividades de la temporada de graduación. La visita coincidió con un mensaje en video del fondista keniano Sabastian Sawe, quien se convirtió en el primer ser humano en completar un maratón oficial en menos de dos horas.

Sawe envió una felicitación a los graduados y un gesto de reconocimiento hacia Shandian, el robot que acaba de pulverizar la plusmarca humana de media maratón. En su intervención, el atleta reflexionó sobre la velocidad a la que avanza la robótica en China y subrayó que la humanidad tardó 118 años en bajar de las dos horas en los 42 kilómetros, mientras que Shandian, con apenas siete meses de desarrollo, ya ha reescrito el récord de los 21 kilómetros. La tecnología no viene a reemplazarnos; nosotros corremos hacia adelante, ella también lo hace, y mientras nosotros superamos nuestros límites, ella redefine lo que es posible, afirmó Sawe. También expresó su deseo de coincidir algún día con Shandian en la línea de salida y competir codo a codo.

El corredor dedicó unas palabras a los estudiantes: ustedes persiguen el viento en la pista y también la luz en el laboratorio. Eso es realmente inspirador. Sigan corriendo hacia adelante y el mundo les abrirá camino.
Shandian ya había acaparado la atención durante la media maratón de robots humanoides celebrada en Yizhuang, Pekín, donde se alzó con la victoria al cronometrar 50 minutos y 26 segundos, un tiempo que no solo le otorgó el primer puesto sino que, por primera vez para una máquina, quebró la marca mundial humana de la distancia. En esa misma cita, el robot también recibió el premio al mejor diseño.

Durante la jornada en el campus de Nanjing, Shandian protagonizó ocho rondas de velocidad de 100 metros en formato de uno contra cinco, enfrentándose a estudiantes de educación física, aficionados al cosplay robótico y otros alumnos. Con una estatura de 169 centímetros y una longitud efectiva de pierna de 0,95 metros, el robot está equipado con un sistema de movimiento altamente dinámico desarrollado internamente por Honor. Sus módulos articulares alcanzan un par máximo de 400 newtons metro, y dispone de navegación autónoma con percepción del entorno y refrigeración líquida, cualidades que demostraron su explosividad en la arrancada y su capacidad de adaptación durante las pruebas de velocidad.
El otro protagonista mecánico, Yuanqizai, mide 136,9 centímetros y ya había sido galardonado con el premio a la mejor pisada en la competición de Pekín. Por la tarde, este robot guió a los asistentes en un recorrido por los puntos emblemáticos del campus, interactuó con apretones de manos y gestos de corazón, y exhibió un control de marcha fluido y natural.
Según ha podido saberse, el equipo de robótica de Honor pasó de la propuesta formal al producto actual en solo siete meses, trasladando al ámbito de los humanoides tecnologías maduradas en la electrónica de consumo, como las baterías Qinghai Lake y los sistemas de refrigeración líquida. Tras su debut en la Universidad de Nanjing, Shandian y Yuanqizai continuarán su gira por otros centros de prestigio como la Universidad de Zhejiang, la Universidad de Tsinghua y la Universidad de Ciencia y Tecnología Electrónica de Xidian.





