
La escalada de precios en el mercado de memorias no muestra señales de detenerse. Al inicio de las negociaciones contractuales para el segundo trimestre de 2026, los gigantes surcoreanos mantienen una postura firme, encabezados por una agresiva estrategia de Samsung que amenaza con elevar significativamente la presión de costos para los fabricantes de smartphones.
De acuerdo con el último informe de la consultora TrendForce sobre la industria de memorias, los precios contractuales de la memoria Mobile DRAM volverán a experimentar un fuerte incremento intertrimestral en el segundo trimestre del año. La situación coloca a las marcas de telefonía móvil ante una presión de costos cada vez más difícil de absorber.
En esta ocasión, se observa una divergencia táctica entre los dos principales proveedores de Corea del Sur. Samsung ha optado por una postura inflexible, aplicando un aumento de precios considerable y directo, sin margen para una negociación prolongada. Por el contrario, SK hynix presenta hasta ahora una propuesta de cotización temporal con subidas más moderadas, adoptando una estrategia gradual que previsiblemente culminará con el cierre de los acuerdos a finales de mayo.
En términos globales, las proyecciones de TrendForce apuntan a que el precio de venta medio de la memoria LPDDR4X registrará un alza secuencial de entre el 70 y el 75 por ciento durante este segundo trimestre. Para el estándar más avanzado LPDDR5X, el incremento previsto es aún más severo, oscilando entre el 78 y el 83 por ciento en comparación con el trimestre anterior.
Es crucial precisar que estas cifras corresponden a una variación intertrimestral y no a una comparación interanual. Esto significa que los nuevos incrementos se aplican sobre una base de precios que ya se encontraba en máximos, lo que anticipa un nuevo y drástico salto en los costos de los componentes.

El impacto en la estructura de costos es ya alarmante. Según las cotizaciones manejadas por plataformas del sector, un chip de 64 gigabits, equivalente a 8 gigabytes de capacidad bajo el estándar LPDDR4X, ronda actualmente los 100 dólares. De proseguir esta tendencia alcista, el subsistema de memoria por sí solo podría llegar a representar casi un tercio del costo total de fabricación de un dispositivo. Sumado al encarecimiento del almacenamiento flash y los procesadores, el escenario para lo que resta del año se anticipa extraordinariamente complejo para los fabricantes.
Un informe previo de la firma de análisis CounterPoint ya revelaba una contracción del 6 por ciento en las ventas globales de teléfonos inteligentes durante el primer trimestre de 2026. Sin embargo, el comportamiento del mercado fue muy desigual, ya que Apple logró capear la tormenta con un incremento atípico del 5 por ciento en sus envíos, mientras que el ecosistema Android sufrió el grueso del golpe con caídas que en algunos casos se aproximaron al 20 por ciento.

Las proyecciones de ventas para el conjunto del año reflejan un pesimismo generalizado. Múltiples casas de análisis sitúan la caída anual en torno al 10 por ciento. Las previsiones más pesimistas elevan ese desplome hasta el 15 por ciento, lo que pondría fin de forma abrupta a tres años consecutivos de crecimiento sostenido en la industria.






