
Mientras el debate sobre una posible burbuja en la inteligencia artificial se intensifica, Bank of America ha ofrecido un contundente argumento a los escépticos: elevó de 1 billón a 1,7 billones de dólares su estimación de gasto total en centros de datos de IA para 2030, un salto del 70% que pone cifras récord sobre la mesa.
Las inversiones anuales de entre 700.000 y 800.000 millones de dólares que gigantes como Google, Microsoft y Amazon están realizando en infraestructura de IA habían generado cuestionamientos e incluso contribuido a la caída en sus cotizaciones bursátiles. Sin embargo, el nuevo informe del banco estadounidense sostiene que el gasto de capital en este sector no solo no se frenará, sino que se acelerará de forma significativa.
De los 1,7 billones de dólares proyectados, 1,2 billones se destinarán a aceleradores de IA, una cifra superior al billón que se contemplaba en previsiones anteriores. El matiz importante está en el tipo de chip: el mayor protagonismo ya no recae en las GPU actuales, sino en los circuitos integrados de aplicación específica o ASIC personalizados. Entre ellos destacan los TPU desarrollados por Google y los chips Trainium que Amazon diseña para sus propias cargas de trabajo de aprendizaje profundo.
El medio billón de dólares restante se reparte con un peso creciente para otros componentes. La inversión en CPU para centros de datos pasaría de 80.000 a 110.000 millones de dólares, mientras que el gasto en chips de red para IA subiría de 240.000 a 316.000 millones de dólares, según las nuevas estimaciones de Bank of America.
Con estos datos, la entidad identifica como principales beneficiarios a NVIDIA y AMD, los actuales líderes en el suministro de GPU para IA, y a Broadcom, socio clave de Google en el desarrollo de sus TPU y proveedor de referencia en chips ASIC personalizados. El análisis también sitúa a Micron como pieza central por sus soluciones de memoria y a Marvell por sus controladores y chips de red, aunque la perspectiva se centra fundamentalmente en empresas cotizadas en Estados Unidos.






