Este 14 de mayo, BYD ha confirmado que mantiene conversaciones con Stellantis y otros fabricantes europeos para hacerse cargo de plantas actualmente infrautilizadas en la región, según declaraciones oficiales recogidas por medios locales e internacionales. La información surge tras reportes que indicaban un interés del grupo chino por expandir su capacidad productiva dentro del mercado europeo.

Li Ke, vicepresidenta ejecutiva de BYD, explicó que la compañía está evaluando la posibilidad de adquirir o tomar el control de fábricas en países como Italia. Aunque Stellantis aparece como el interlocutor más visible, la directiva recalcó que las negociaciones involucran también a otros actores del sector automotor europeo. Estamos buscando cualquier planta disponible en Europa porque queremos aprovechar la capacidad ociosa que ya existe en el continente, habría señalado durante las conversaciones preliminares.
En paralelo a esta estrategia industrial, BYD prepara una ofensiva de producto específicamente pensada para los consumidores europeos. Durante los próximos tres años la marca lanzará una familia de vehículos diseñados y desarrollados en Europa. El primer modelo será una variante híbrida enchufable denominada Dolphin G, cuya presentación está programada para el mes siguiente, marcando así el inicio de una nueva etapa en la expansión de la firma china. La combinación de producción local y una gama adaptada a las exigencias del mercado europeo refleja la ambición de BYD por dejar de ser un actor externo y consolidarse como un fabricante plenamente integrado en la cadena de valor regional.





