
El pasado 12 de mayo, tras la aparición de escándalos relacionados con muñecas sexuales en varias plataformas, las autoridades francesas redoblaron la vigilancia sobre el cumplimiento normativo en los mercados digitales. La directora de la Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes, Sarah Lacoche, instó a la Unión Europea a adoptar medidas más enérgicas contra plataformas como Shein y Temu, a las que acusa de distribuir de forma masiva artículos falsificados y peligrosos.
Lacoche señaló que los controles realizados desde abril de 2025 llevaron a la retirada de más de 100.000 productos en los distintos mercados en línea franceses. El 46% de los artículos analizados por su organismo fue considerado no conforme y peligroso. En la lista figuran juguetes inseguros para niños, dispositivos electrónicos con baterías que presentan riesgo de explosión y secadores de pelo que se recalientan hasta niveles peligrosos. La magnitud del flujo de mercancías defectuosas es tal, explicó, que los servicios aduaneros sencillamente no pueden interceptar todos los paquetes.

Bruselas ya había reforzado la legislación de protección al consumidor y mantiene investigaciones abiertas sobre Shein y Temu. En febrero, la Comisión Europea inició un procedimiento formal contra Shein por presuntas infracciones de las normas sobre plataformas digitales, entre ellas la venta de muñecas sexuales infantiles y el recurso a un diseño adictivo. La compañía respondió entonces que coopera plenamente con la Comisión y que ha invertido en el cumplimiento de la Ley de Servicios Digitales mientras aborda las cuestiones planteadas. Paralelamente, Bruselas investiga a Temu por la comercialización de productos ilegales.
La normativa comunitaria aprobada en 2022 permite imponer sanciones de hasta el 4% de la facturación anual del Estado miembro donde se haya producido la infracción generalizada. Además, se puede actuar mediante otros instrumentos legislativos como la propia Ley de Servicios Digitales, que ya se aplica en el caso abierto a Temu.
Sarah Lacoche fue tajante al valorar el riesgo de estos productos: “Si uno de estos objetos provoca un incendio en casa, estamos ante un problema grave. Son cuestiones que pueden derivar en accidentes reales e incluso en muertes. Por eso mantenemos un nivel de alerta tan alto”. A su juicio, la legislación actual es lo suficientemente contundente y reciente como para hacer frente al exceso de artículos no conformes, pero necesita una aplicación firme. Añadió que la inacción frente al incumplimiento genera además competencia desleal para aquellas plataformas que sí respetan las reglas. “Tenemos que exigir a las plataformas que apliquen medidas eficaces de control del riesgo de forma inmediata o, de lo contrario, pasaremos a la fase de sanción”.
Fuentes de la Comisión Europea confirmaron que tanto Temu como Shein han sido notificadas formalmente de que sus prácticas infringen la legislación europea de consumo. Si las plataformas no rectifican, las autoridades nacionales pueden adoptar medidas ejecutivas. Un portavoz precisó que las sanciones “se dirigirán contra comportamientos reiterados y sistemáticos de incumplimiento” y “afectarán exclusivamente a aquellos operadores que no tomen medidas para resolver los problemas detectados y que incumplan con frecuencia las normas aduaneras y de conformidad de producto”.





