
Trabajadores de Meta distribuyeron el martes panfletos en varias oficinas de Estados Unidos para manifestar su rechazo a la reciente instalación de herramientas de seguimiento del movimiento del ratón en los equipos corporativos, una medida que ha intensificado el malestar interno en un momento delicado para la compañía.

Los panfletos aparecieron en salas de reuniones, máquinas expendedoras e incluso sobre los dispensadores de papel higiénico. El material invitaba a los empleados a firmar una petición digital contra esta práctica y citaba la Ley Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos, subrayando que los trabajadores están protegidos legalmente cuando deciden organizarse para mejorar sus condiciones laborales. En uno de los mensajes impresos se leía una pregunta directa y provocadora: ¿De verdad quieres trabajar en una fábrica de extracción de datos de empleados?
Esta acción de protesta coincide con los planes de Meta de ejecutar un recorte del 10 por ciento de su plantilla en aproximadamente una semana. La distribución de panfletos representa la muestra más visible hasta la fecha de un incipiente movimiento laboral que está tomando forma dentro de la empresa. Al menos una parte de los trabajadores ha comenzado a canalizar su frustración por la estrategia corporativa de reestructuración basada en inteligencia artificial hacia acciones colectivas organizadas.
Durante meses, numerosos empleados han expresado su enfado en foros internos y plataformas digitales por los despidos masivos y la introducción del software de monitoreo. La principal preocupación radica en la percepción de que estas herramientas los obligan, en la práctica, a entrenar a los sistemas que eventualmente podrían sustituirlos.
Un portavoz de Meta, Andy Stone, respondió a las consultas remitiéndose a un comunicado previo sobre la tecnología de seguimiento. El documento explica que para construir agentes inteligentes capaces de ayudar a las personas con tareas cotidianas en el ordenador, los modelos necesitan datos de uso real, como movimientos del ratón, clics en botones y navegación por menús desplegables.
Paralelamente, en el Reino Unido un grupo de empleados de Meta ha iniciado una campaña de sindicalización junto al sindicato UTAW, una rama del Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones. El colectivo ha lanzado un sitio web para reclutar miembros bajo el dominio Leanin.uk, una referencia irónica al título del famoso libro de Sheryl Sandberg, exdirectora de operaciones de la compañía, que animaba a las mujeres a buscar la igualdad en el entorno laboral.
Un representante de UTAW confirmó la campaña británica. Eleanor Payne, organizadora del sindicato, declaró que la plantilla está pagando las consecuencias de las imprudentes y costosas apuestas de la dirección. Mientras los ejecutivos persiguen estrategias especulativas de inteligencia artificial, los trabajadores se enfrentan a despidos devastadores, una vigilancia agresiva y la cruel realidad de tener que entrenar sistemas ineficientes diseñados para ocupar sus puestos.





