
El 14 de mayo, durante un partido oficial del Alvark Tokyo en el Toyota Arena de la capital japonesa, Toyota presentó la última evolución de su androide deportivo, el CUE7. La séptima generación del robot basquetbolista saltó a la cancha en un encuentro de la liga profesional B.League, mostrando habilidades que van mucho más allá del tiro libre.

El proyecto CUE nació en 2017 como una iniciativa de voluntarios de la Sociedad de Ingenieros de Toyota. El objetivo inicial era desarrollar inteligencia artificial desde cero, y muy pronto los resultados sorprendieron al mundo. En 2019, el robot obtuvo un Récord Mundial Guinness como el humanoide con mayor cantidad de tiros libres consecutivos: 2.020 encestes sin fallo. Cinco años más tarde, en 2024, la versión CUE6 estableció una nueva marca al lograr el lanzamiento más largo jamás realizado por un robot de forma humana, con una distancia de 24,55 metros.
Ahora, el CUE7 no solo anota con precisión milimétrica. Puede desplazarse libremente por la cancha sobre dos ruedas autorregulables que le permiten mantener el equilibrio, e incluso driblear con un movimiento muy cercano al de un jugador humano. Se presenta con un atuendo negro que porta el logotipo de Toyota y una estatura imponente: mide 2,18 metros y pesa 74 kilogramos. Según estimaciones difundidas por la compañía, su costo rondaría los 150.000 dólares.

El secreto de su nuevo nivel de autonomía está en un conjunto de cámaras y sensores distribuidos desde la cabeza hasta las ruedas. Esta dotación tecnológica le permite analizar en tiempo real el entorno, identificar la canasta, calcular la distancia y decidir con precisión la fuerza y la trayectoria que debe imprimir al balón. Con el CUE7, Toyota demuestra cómo la robótica humanoide puede evolucionar desde una curiosidad de laboratorio hasta un deportista capaz de interactuar en un escenario profesional complejo y cambiante.





