Sony presentó oficialmente el 13 de mayo la Alpha 7R VI, su nueva cámara insignia sin espejo de fotograma completo. El modelo, conocido también como A7R6, ya está disponible para preorden a un precio de 31.799 yuanes y se posiciona como una herramienta de referencia para fotografía de paisaje, retrato y uso comercial profesional.
El corazón de la Alpha 7R VI es un sensor CMOS Exmor RS retroiluminado y completamente apilado de aproximadamente 66,8 megapíxeles efectivos. Este sensor permite además una captura de hasta 270 megapíxeles mediante procesamiento interno, lo que amplía enormemente las posibilidades de recorte y recomposición en posproducción sin sacrificar detalle.

La cámara incorpora el procesador de imagen BIONZ XR2 de última generación, que le permite alcanzar ráfagas de 30 fotogramas por segundo sin interrupción en el visor. El sistema de enfoque automático con inteligencia artificial ofrece seguimiento más rápido y preciso, mientras que un algoritmo mejorado de balance de blancos automático garantiza colores naturales y fieles en condiciones de iluminación complejas, reduciendo la necesidad de ajustes posteriores.
El estabilizador de imagen integrado en el cuerpo compensa hasta 8,5 pasos de exposición mediante un sistema de cinco ejes, facilitando tomas nítidas incluso en largas exposiciones a pulso. En el apartado de grabación de video, la A7R6 ofrece capacidad de filmación 8K y 4K de alta velocidad, además de una función de doble ganancia que optimiza la pureza de las zonas oscuras y minimiza el ruido.

La nueva batería NP-SA100 de 2670 mAh proporciona una autonomía aproximada de 710 disparos según el estándar CIPA utilizando la pantalla LCD, lo que disminuye los cambios de batería en sesiones prolongadas. El visor OLED de aproximadamente 9,44 millones de puntos es compatible con el espacio de color DCI-P3 equivalente y con visualización HDR de 10 bits; su brillo máximo es hasta tres veces superior al del modelo anterior, manteniendo una visibilidad nítida incluso bajo luz solar directa.
El chasis está fabricado en aleación de magnesio, combinando ligereza y alta rigidez. Un sistema de disipación térmica mejorado permite grabar video 8K de forma continua durante aproximadamente 120 minutos, una característica relevante para producciones extensas que requieren máxima resolución.






