
Apple se prepara para lanzar una de las campañas de captación más agresivas en la historia de su tarjeta de crédito. Según información que circula entre fuentes cercanas al proyecto, la compañía podría activar una promoción especial en las próximas semanas dentro de sus tiendas físicas en Estados Unidos, ofreciendo un reembolso de 249 dólares a quienes soliciten la Apple Card y realicen la compra de unos AirPods Pro 3.

La mecánica exacta de la oferta aún no ha sido revelada en su totalidad. No se ha confirmado si el beneficio aplicará exclusivamente para nuevos solicitantes aprobados, si estará sujeto a un gasto mínimo o si cubrirá todas las ubicaciones autorizadas de la cadena Apple Store en el país norteamericano. De materializarse bajo las condiciones esperadas, esta campaña representaría el incentivo económico más elevado ofrecido desde el lanzamiento del producto financiero en 2019.
La Apple Card fue presentada originalmente como una solución integrada al ecosistema de Apple, operando bajo la infraestructura de Mastercard con respaldo bancario de Goldman Sachs. Su propuesta de valor se basa en un esquema de devolución de efectivo inmediato que alcanza el 2 por ciento en transacciones realizadas a través de Apple Pay y el 3 por ciento en compras efectuadas directamente con la compañía o en comercios afiliados seleccionados, sin límite de acumulación.
No obstante, el desempeño financiero de este producto ha resultado complejo para la entidad emisora. Los elevados costos asociados al programa de recompensas, combinados con índices de morosidad que superan el promedio del sector, generaron pérdidas significativas para Goldman Sachs. La situación se ha visto agravada por exigencias regulatorias que obligan a las instituciones financieras a constituir provisiones contables anticipadas frente a posibles incumplimientos crediticios, incrementando la presión sobre la rentabilidad del negocio.
Ante este escenario, Apple ha decidido reconfigurar su alianza bancaria estratégica. La compañía alcanzó recientemente un acuerdo con JP Morgan para transferir progresivamente la gestión del programa Apple Card, movimiento que busca estabilizar la operación financiera y garantizar la continuidad de un servicio que, pese a los desafíos contables, mantiene un papel relevante dentro del ecosistema de servicios de la marca californiana.





