En un giro inesperado dentro del vertiginoso sector de la inteligencia artificial, Anthropic está a punto de arrebatarle el trono a OpenAI. Según datos revelados esta semana por fuentes cercanas a la compañía, el crecimiento acelerado de su facturación y el apetito inversor han colocado a la empresa cofundada por exejecutivos de OpenAI en una posición privilegiada, con ofertas de inversión que disparan su valoración teórica por encima de los 900.000 millones de dólares, una cifra que eclipsaría por primera vez a su principal competidor.

La competencia que alguna vez parecía un monólogo de OpenAI se ha convertido en un duelo de titanes. Si bien el creador de ChatGPT fue considerado durante años el ganador indiscutible, la brecha se ha reducido drásticamente. Mientras los indicadores de crecimiento de OpenAI muestran una tendencia a la estabilización, las proyecciones financieras de Anthropic indican una aceleración vertiginosa. Fuentes con acceso a los datos compartidos con inversionistas señalan que el ritmo de ingresos anualizados de la compañía alcanzará los 50.000 millones de dólares para finales del próximo mes. Esta métrica es treinta veces superior a la registrada a finales de 2025 y confirma una explosión en la demanda de sus servicios.
El salto cualitativo en la facturación se refleja también en la adopción empresarial. Un análisis de tendencias de pago revela un hito simbólico: por primera vez, los clientes corporativos que utilizan los modelos de Anthropic superaron en número a los que utilizan los de OpenAI. En concreto, un 34,4 por ciento de las empresas analizadas optó por Claude, frente al 32,3 por ciento que se decantó por ChatGPT. Durante el período de análisis, el uso de la herramienta de Anthropic creció un 3,8 por ciento, mientras que el de su rival decreció un 2,9 por ciento. Expertos en economía digital señalan que este vuelco demuestra la volatilidad del mercado, donde un líder dominante puede ser desplazado en cuestión de meses.

A pesar de este avance arrollador en el segmento de negocio, la contienda por el usuario masivo sigue teñida de azul OpenAI. ChatGPT domina con holgura las descargas en tiendas de aplicaciones y mantiene una base de 900 millones de usuarios activos semanales, una ventaja que Claude aún está lejos de igualar.
La historia de cómo Anthropic pasó de ser un actor secundario a un rival temible se explica en parte por sus limitaciones iniciales. Tras el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, OpenAI acaparó el flujo de capital, mientras que Anthropic quedó momentáneamente estigmatizada por su asociación con figuras controvertidas del ecosistema cripto. Esta circunstancia obligó a la empresa a operar con una disciplina espartana, canalizando sus escasos recursos hacia un desarrollo de producto muy focalizado en clientes empresariales y desarrolladores, sin la presión de dominar todos los frentes del mercado.
El punto de inflexión llegó a finales de 2025 con la presentación de Claude Opus 4.5. La superioridad del modelo en tareas de programación provocó un aumento explosivo en el uso de Claude Code. Posteriormente, el lanzamiento de Cowork, una herramienta de agentes inteligentes para tareas no técnicas, consoló esta dinámica. La comunidad de desarrolladores describió la experiencia como adictiva, cimentando una leal base de usuarios.

El renovado interés por Anthropic está alterando el mercado secundario de valores. En plataformas privadas de negociación, el volumen de operaciones de las acciones de la empresa se triplicó durante el primer trimestre del año, colocándola en la cima de la actividad transaccional. De forma paralela, la valoración de OpenAI en este mismo mercado extraoficial registró una contracción superior al 20 por ciento, dibujando un escenario en el que las dos locomotoras de la inteligencia artificial avanzan, por primera vez, en direcciones opuestas.





