
BMW prepara un giro técnico significativo en su gama de entrada. Después de haber trasladado casi todos sus compactos a la tracción delantera desde la década de 2010, la marca bávara planea recuperar la propulsión trasera para la quinta generación del Serie 1, pero con una condición: será exclusivamente eléctrica.

El nuevo modelo, que se situará como el acceso más asequible a la movilidad eléctrica de BMW, adoptará una plataforma específica para vehículos de batería. Fuentes internas citadas por medios europeos confirman que este hatchback eléctrico abandonará los motores de combustión en su arquitectura y volverá a enviar la potencia al eje posterior, una decisión que entusiasmará a los seguidores históricos de la marca. Su lanzamiento está previsto para antes de que finalice esta década, previsiblemente entre 2027 y 2028.
El modelo se comercializará bajo la denominación i1 y tomará el relevo del primer i3 que BMW vendió entre 2013 y 2022. No obstante, la llegada del i1 no supondrá la desaparición del Serie 1 con motor de gasolina o diésel. La variante de combustión mantendrá la plataforma de tracción delantera actual y seguirá fabricándose en paralelo, aunque tanto el diseño exterior como el interior se unificarán bajo el nuevo lenguaje estilístico Neue Klasse de la compañía.


La convivencia de versiones eléctricas y de combustión con una estética casi idéntica ya se está aplicando en la renovada gama del Serie 3 y el i3, y pronto llegará a los X1 e iX1. BMW defiende así su estrategia de ofrecer al cliente la posibilidad de elegir tecnología de propulsión sin renunciar al equipamiento tecnológico más reciente, que incluirá grandes pantallas táctiles centrales y sistemas de visualización frontal avanzados.
Aunque el Serie 1 no se comercializa en Norteamérica, sus cifras globales justifican la inversión: en 2024 se vendieron cerca de 200.000 unidades. La irrupción del i1 se producirá en un segmento que se está poblando rápidamente, con el Audi A2 eléctrico debutando este mismo año y un Mercedes-Benz Clase A eléctrico en desarrollo. De sus dos rivales alemanes, solo Mercedes mantendrá también una variante con motor de combustión, en un esquema que replica fielmente la estrategia dual de BMW para el Serie 1.
La maniobra, que parecía difícil hace solo unos años, demuestra que la electrificación puede abrir la puerta a configuraciones técnicas que el costo y la complejidad de las plataformas térmicas habían limitado. El futuro i1 aspira a reinterpretar el clásico compacto deportivo con tracción trasera, ahora en formato de cero emisiones.




