
Durante el evento AMD AI Developer Day celebrado este 19 de mayo, la presidenta y directora ejecutiva de AMD, Lisa Su, afirmó que el desarrollo actual de la inteligencia artificial se encuentra en un punto de inflexión histórico. Con más de tres décadas de experiencia en la industria tecnológica, Su confesó no haber vivido nunca un momento tan estimulante como el presente.
Lisa Su proyectó que en los próximos cinco años unos 5.000 millones de personas utilizarán la IA a diario en todo el mundo. La clave para sostener esa escala, subrayó, reside en disponer de los escenarios de aplicación adecuados. Destacó que no existe una única aplicación o flujo de trabajo capaz de satisfacer a todos los usuarios. La industria necesita modelos y flujos diversos para transformar realmente todos los aspectos de la vida y los negocios mediante la inteligencia artificial.
La ejecutiva observó que en los últimos meses la evolución de la IA se ha acelerado de forma notable. Mientras los grandes modelos de lenguaje continúan su avance, la IA de tipo razonamiento se ha vuelto más ubicua. El interés del sector empresarial no tiene precedentes: “cada director ejecutivo, en cada país y sin importar el tamaño de la empresa, está hablando sobre cómo aprovechar la IA para impactar su negocio de manera más efectiva”.

Desde el punto de vista técnico, Lisa Su sostuvo que la inteligencia artificial está en constante evolución. Los desarrolladores no solo necesitan grandes modelos de lenguaje como núcleo central, sino que además deben dotar a los sistemas de capacidad de razonamiento, aprendizaje y procesamiento de flujos de datos, de modo que la IA pueda razonar de manera continua, manejar más información e iterar su aprendizaje. Ese es precisamente el valor que aportan los agentes inteligentes.
De cara al futuro, la directiva de AMD considera que las GPU serán omnipresentes y permearán todo el ecosistema, al tiempo que una enorme capacidad de procesamiento con CPU seguirá siendo indispensable. Los desarrolladores requieren una plataforma de cómputo completa de extremo a extremo, y esa es la prioridad estratégica de AMD: ofrecer una capacidad de cálculo integral que abarque desde el hardware base hasta las aplicaciones de nivel superior.




