
El 11 de mayo de 2026, un usuario surcoreano vivió un grave incidente mientras utilizaba su Samsung Galaxy S24 para navegar por internet. De forma repentina, la batería del dispositivo comenzó a hincharse y acto seguido se incendió, provocando una pequeña explosión. El propietario ha asegurado que el teléfono no estaba conectado al cargador en ese momento y que nunca había sufrido caídas ni había sido manipulado por servicios técnicos. Como consecuencia del suceso, sufrió quemaduras leves con ampollas en una mano.

Los servicios de bomberos locales se desplazaron al domicilio y realizaron las pericias correspondientes. El análisis de los restos confirmó que las marcas del incendio son plenamente compatibles con la combustión típica de una batería de iones de litio. Por lo general, estas celdas mantienen una estructura estable mientras no reciban impactos, perforaciones o daños externos evidentes, por lo que un episodio de combustión espontánea durante un uso moderado y sin factores de riesgo aparentes es considerado extremadamente inusual por los especialistas.

Hasta el cierre de esta edición, Samsung no ha difundido ningún comunicado oficial sobre el incidente. Sin embargo, la persona afectada ha declarado que el responsable del centro de servicio local de Samsung se ha comunicado directamente con él por orden expresa de la sede central de la compañía. En el sector se prevé que la empresa retire el dispositivo dañado en las próximas horas para iniciar una investigación técnica exhaustiva que permita identificar la causa raíz del descontrol térmico de la batería.





