
El 13 de mayo de 2025 se conoció que Apple e Intel han alcanzado un acuerdo preliminar para transferir una parte de la producción de chips a las fábricas de Intel. Según un análisis del Bank of America, el valor total del contrato rondaría los 100.000 millones de dólares. Las negociaciones entre ambas compañías se extendieron por más de un año y, aunque todavía no se ha precisado qué tipo de semiconductores producirá Intel, si el acuerdo llega a incluir los procesadores centrales del iPhone, las repercusiones en la cadena de suministro podrían ser de gran alcance.

La fabricación de chips con litografía avanzada exige el uso de equipos de ultravioleta extremo (EUV). Para cumplir con el eventual pedido de Apple, Intel necesitará realizar adquisiciones masivas a la compañía neerlandesa ASML, líder en máquinas de litografía. En condiciones normales, ASML recibiría pedidos por unos 1.800 millones de euros. Sin embargo, si la transacción incluye los chips del iPhone, Intel se vería obligada a encargar 15 máquinas EUV adicionales, con lo que el monto total de equipos ascendería a aproximadamente 4.600 millones de euros.
El efecto también se sentirá en la fase de empaquetado, donde la empresa BE Semiconductor Industries (Besi), proveedora clave de equipos para el proceso posterior al grabado, se perfila como una de las grandes beneficiadas. La explosión de la demanda de inteligencia artificial ha tensionado la capacidad de empaquetado de TSMC, lo que está llevando a Intel a promocionar activamente sus propios servicios de encapsulado. Si el trato abarca el iPhone, Intel podría comprar hasta 182 máquinas de unión híbrida a Besi, una cifra muy superior a las 80 unidades que originalmente planeaba adquirir de aquí a 2030.
En este escenario, Intel continúa acelerando el desarrollo de sus nodos de proceso con tecnologías como el EUV de alta apertura numérica. La incorporación de Apple como cliente no solo aceleraría la madurez de su negocio de fundición, sino que una vinculación profunda entre ambas empresas impulsaría de forma directa el crecimiento de toda la cadena de suministro de equipos semiconductores.






