
Un nuevo informe de la consultora global Omdia revela que el mercado de smartphones del Sudeste Asiático experimentó una contracción en el primer trimestre de 2026, aunque el dato más alarmante para la industria es el incremento histórico en el precio promedio de venta, impulsado directamente por la escalada en los costos de adquisición de chips de memoria.
De acuerdo con la investigación, los envíos totales en la región alcanzaron los 21,6 millones de unidades, lo que representa una caída interanual del 9% en comparación con el mismo período del año anterior. Si bien el descenso en el volumen de despachos enfría las perspectivas de recuperación, el comportamiento anómalo del precio promedio es lo que concentra la atención de los analistas. La presión inflacionaria sobre los componentes de almacenamiento provocó que el costo medio de un teléfono inteligente en la zona se disparara hasta los 349 dólares, una cifra récord que supone un salto del 19% respecto al primer trimestre de 2025.

En el desglose por fabricantes, Samsung logró defender su liderazgo con una notable resiliencia. La compañía surcoreana comercializó 4,6 millones de terminales, asegurándose una cuota de mercado del 21% y registrando un crecimiento positivo del 4% a pesar de la retracción general del mercado. Muy de cerca le siguió OPPO, que ocupó la segunda posición con 4,2 millones de envíos, aunque sufrió una contracción interanual en sus despachos del 17%. Xiaomi completó el podio con 3,7 millones de unidades vendidas, experimentando un retroceso del 12% frente al mismo trimestre del año previo.
Esta tendencia alcista en los precios no es un fenómeno aislado del Sudeste Asiático. Los principales mercados globales, incluidos China y Estados Unidos, están replicando un guion prácticamente idéntico. El encarecimiento generalizado de los dispositivos finales está obligando a un número significativo de usuarios que planeaban renovar sus equipos a posponer sus ciclos de compra. Esta contención del gasto por parte del consumidor está actuando como un lastre considerable, ralentizando de forma evidente el ritmo de recuperación del mercado mundial de teléfonos inteligentes.




