
En un nuevo avance hacia la recuperación marítima de vehículos orbitales, la compañía aeroespacial iSpace anunció el 18 de mayo la finalización exitosa de las pruebas de verificación de rendimiento ante impacto en el aterrizaje de su cohete de combustible líquido de gran porte y reutilizable Hyperbola-3, también conocido como SQX-3. Todos los indicadores técnicos se comportaron dentro de los márgenes previstos y la misión de ensayo fue calificada como un éxito rotundo.
Según detalló iSpace, este ensayo estaba orientado específicamente a las futuras operaciones de recuperación en el mar de la primera etapa del SQX-3. Durante la prueba se validó de forma sistemática la estabilidad del cohete durante la toma de contacto en condiciones operativas extremas, evaluando al mismo tiempo el diseño estructural del tren de aterrizaje, su capacidad de carga, la fiabilidad ante la reutilización y el desempeño del sistema de navegación para el aterrizaje en plataforma oceánica.
Con el objetivo de simular con la mayor fidelidad posible un estado real de recuperación marítima, el ensayo empleó el conjunto de tren de aterrizaje en su configuración de primer vuelo, acoplado a una estructura de primera etapa a escala real. La maqueta, con un diámetro de 4,2 metros y una altura total superior a los 50 metros, reprodujo fielmente la masa y geometría del vehículo operativo. Además, la etapa incorporó equipos reales de control de guiado para el aterrizaje, incluyendo las unidades de medición inercial de alta precisión. El área de pruebas fue equipada con los componentes auténticos de la cubierta de la plataforma de recuperación marítima, recreando el entorno físico oceánico en una escala 1:1 que garantiza la validez de los datos experimentales.
iSpace subrayó que los equipos de navegación relativa de alta precisión, los mismos que volarán en la primera misión real, funcionaron de manera estable durante todo el ensayo, proporcionando datos continuos y fiables. Se completó así la validación en todo el espectro operativo del algoritmo de navegación integrada para la fase de recuperación y de los criterios de decisión para el aterrizaje. Los resultados demostraron que el esquema de navegación relativa combinada de alto rendimiento mantiene una elevada precisión de cálculo y adaptabilidad incluso bajo condiciones extremas de baja altitud y fuertes impactos, al tiempo que se verificó la robustez del algoritmo central de control.
De manera complementaria, el ensayo permitió recopilar datos sobre la deformación de la cubierta y la distribución de cargas sobre la plataforma de recuperación marítima «Xingji Guihang». Con esta información se superó la evaluación del desempeño de la plataforma para soportar la toma de contacto, corroborando la racionalidad y la fiabilidad del diseño de acoplamiento entre el cohete y la embarcación en el sistema de recuperación oceánica.

La conclusión favorable de esta campaña de ensayos de impacto en el aterrizaje de la primera etapa representa el cierre del ciclo completo de verificación en tierra de los eslabones clave del Hyperbola-3: desde el tren de aterrizaje y el control de navegación hasta la compatibilidad entre el cohete y la plataforma marítima. Significa además que la tecnología de recuperación en el mar del vehículo ha superado su validación terrestre en todos los perfiles de misión. Este hito sienta una base sólida para el primer vuelo del cohete Hyperbola-3 en su misión inicial, la cual apunta a completar la inserción orbital y la recuperación controlada en el océano en una misma operación.




