
El lunes, durante la Cumbre de Movilidad Inteligente celebrada en Tel Aviv, Elon Musk, fundador de Tesla, participó por videoconferencia y afirmó que este mismo año se registrará una adopción significativamente mayor de los vehículos sin conductor en Estados Unidos.
Según sus declaraciones, en tres ciudades de Texas ya circulan unidades autónomas sin ningún tipo de supervisión humana a bordo, y esa situación se ampliará a todo el territorio estadounidense en los próximos meses. “En cinco o diez años, probablemente el 90 por ciento de los kilómetros recorridos serán realizados por vehículos autónomos impulsados por inteligencia artificial. De modo que, dentro de una década, conducir uno mismo se convertirá en algo muy minoritario”, pronosticó Musk.
En China, el sector de la conducción autónoma también avanza con calendarios igualmente definidos. El 15 de mayo, en el marco del Foro Xuanyuan del Automóvil 2026, He Xiaopeng, presidente y director ejecutivo de XPeng, hizo pública su hoja de ruta. Considera que la capacidad de software para alcanzar el nivel 4 de autonomía tiene una probabilidad muy alta de concretarse en 2028, mientras que hacia 2030 podría emerger un primer esbozo del nivel 5.

He Xiaopeng sostuvo que el automóvil está mutando de un vehículo tradicional de nueva energía a una especie dual que combina lo físico y lo digital. En el campo de la inteligencia artificial, la reconfiguración del paradigma ha multiplicado por seis la velocidad de evolución de la conducción autónoma, un salto que acerca de forma drástica la llegada de sistemas de alto nivel sin intervención humana.




