
Sarah Friar, directora financiera de OpenAI, afirmó este jueves que la compañía podría buscar financiamiento adicional incluso después de haber completado la que describió como la mayor ronda de inversión privada jamás realizada. La declaración surge en un contexto donde la empresa acelera la adquisición de capacidad de cómputo para hacer frente a una demanda de inteligencia artificial que no deja de crecer.

Sarah Friar, directora financiera de OpenAI.
En una entrevista televisiva, Friar señaló que la reciente ronda de 122 mil millones de dólares ofrece a la organización un margen de maniobra considerable, pero puntualizó que las futuras necesidades de capital dependerán del crecimiento de los ingresos, el flujo de caja y la brecha entre la potencia de cálculo requerida y aquella que la empresa puede costear. Agregó que, con el tiempo, los mercados públicos podrían convertirse en una alternativa atractiva, ya que su escala supera con creces a la del capital privado y brinda mayor diversidad de opciones de fondeo.
Estas palabras ponen de relieve la principal tensión que atraviesa tanto OpenAI como el conjunto del auge de la inteligencia artificial: mientras la demanda por productos se acelera de forma pronunciada, la infraestructura necesaria para sostener ese crecimiento sigue siendo escasa y costosa. Friar detalló que ChatGPT supera ya los 900 millones de usuarios activos semanales y que Codex, la herramienta de ingeniería de software, ha rebasado los cuatro millones de usuarios. En un mercado donde la capacidad de cómputo continuará siendo limitada al menos hasta 2026, subrayó, el acceso a dicha capacidad representa una ventaja competitiva decisiva.
La ejecutiva describió un escenario de demanda en ascenso vertical, al punto que el equipo de ventas empresariales se encuentra desbordado por compañías que buscan transformar sus negocios con inteligencia artificial, mientras que el sector bancario ya está dando prioridad a los modelos de ciberseguridad desarrollados por OpenAI. Consultada acerca de las tensiones con Apple y la posibilidad de acciones legales, Friar expresó el deseo de que la colaboración con esa firma funcione sin contratiempos, pero declinó hacer comentarios sobre cualquier litigio.





