
Este miércoles 14 de mayo, Pat O’Brien, director ejecutivo de Trump Mobile, confirmó que los envíos del esperado teléfono Trump T1 comenzarán a finales de esta semana. Todas las unidades reservadas se entregarán en el transcurso de las próximas semanas.
El dispositivo fue anunciado por primera vez en junio de 2025 y su lanzamiento estaba previsto para agosto de ese mismo año. Desde entonces, ha sufrido repetidos aplazamientos: se reprogramó para octubre de 2025, luego para principios de 2026 y ninguno de esos plazos se cumplió. Durante este período, las especificaciones de hardware también fueron modificadas en varias ocasiones. La empresa justificó estas demoras con el objetivo de pulir la calidad del producto y, según sus palabras, ofrecer una experiencia sobresaliente a los usuarios.

Según los datos que ahora aparecen en la página oficial, el Trump T1 presenta un diseño totalmente renovado con un cuerpo en tono dorado. La gran inscripción “T1” que antes cruzaba la cubierta trasera ha sido eliminada, dejando únicamente el emblema de la bandera estadounidense. En la parte posterior se observa un módulo fotográfico ovalado con tres sensores. El cuerpo es curvo y conserva un conector de auriculares de 3,5 mm en el borde superior. El diseño general guarda un notable parecido con el HTC U24 Pro.

En cuanto a las especificaciones actualizadas, la pantalla es un panel AMOLED de 6,78 pulgadas con una tasa de refresco de 120 Hz, recuperando así el tamaño que se barajó en los primeros prototipos. El procesador pertenece a la serie Snapdragon 7 de Qualcomm, acompañado de 512 GB de almacenamiento interno. El sistema operativo es Android 15 y la batería tiene 5.000 mAh con carga rápida de 30 W.

El apartado fotográfico está compuesto por una cámara principal de 50 megapíxeles, un teleobjetivo de 50 megapíxeles con zoom óptico de 2x y un sensor ultra gran angular de 8 megapíxeles. La cámara frontal alcanza los 50 megapíxeles.
Un detalle relevante es que la comunicación de la marca ha cambiado de forma sustancial: se han eliminado todas las menciones a “fabricado en Estados Unidos” y ahora se hace hincapié en conceptos como innovación estadounidense, diseño a cargo de su equipo local y control de calidad bajo supervisión del mismo.






