El 12 de mayo se conoció un nuevo informe del Grupo de Inteligencia de Amenazas de Google que enciende las alertas en ciberseguridad: grupos criminales están utilizando herramientas de inteligencia artificial para descubrir vulnerabilidades de día cero reales. En uno de los casos documentados, un ataque en curso fue neutralizado apenas la compañía intervino, evitando así una potencial explotación masiva.
Como parte de la divulgación, el equipo compartió un script en Python que había sido filtrado desde un colectivo de hackers. El código estaba diseñado para eludir el mecanismo de autenticación de dos factores de una popular herramienta de administración de redes de código abierto. Al analizarlo, los expertos encontraron decenas de comentarios extremadamente detallados y puntuaciones de riesgo CVSS que resultaron ser completamente ficticias, lo que evidenció que el script había sido generado íntegramente por un algoritmo de inteligencia artificial.

Los especialistas del grupo de inteligencia subrayaron que las capacidades de razonamiento contextual de la IA están mejorando a un ritmo acelerado, lo que permite a los atacantes automatizar y acelerar la búsqueda de fallos de seguridad. Frente a este escenario, la recomendación es contundente: los equipos de defensa deben aumentar drásticamente la velocidad con la que auditan sus sistemas y corrigen debilidades, antes de que los adversarios —ahora potenciados por algoritmos— logren explotarlas.





